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“Vamos con viento a favor”
El programa que está transformando el aprendizaje en la Puna fue publicado en el diario local La Unión de Los Andes
Desde febrero del año 2025, la Fundación Anpuy impulsa en distintas localidades de la Puna salteña el programa “Vamos con viento a favor”, una propuesta que viene fortaleciendo la calidad educativa en escuelas rurales a través del trabajo conjunto con docentes, alumnos, madres y padres. En la localidad de Tolar Grande, la iniciativa se desarrolla gracias al acompañamiento de Lítica Resources, empresa que trabaja en la región con los proyectos mineros Arizaro Norte, Arizaro Sur y Río Grande.
El programa educativo se enfoca principalmente en la alfabetización y el desarrollo de habilidades de lectoescritura de los chicos, pero a la vez tiene un fuerte impacto en la comunidad, construyendo redes de sostén y delineando un mejor futuro. En el caso de Tolar Grande, a lo largo de los meses devino en un programa de fortalecimiento educativo, al incorporar el trabajo con alumnos de hasta 7° grado.
Se destaca que este programa también incluye la formación de docentes, talleres de comprensión y fluidez lectora y espacios para fortalecer competencias socioemocionales de grandes y chicos.
Milagro Cornejo, licenciada en Psicopedagogía de la Fundación Anpuy y parte del equipo técnico que viaja todos los meses a la localidad, explicó que el objetivo central es potenciar la calidad educativa en escuelas rurales y de contextos alejados. “Aprender a leer y escribir es la llave de acceso al mundo”, sostuvo. Además aseguró que la alfabetización no sólo impacta en el desarrollo cognitivo de los chicos, sino también en su creatividad, su capacidad de expresión y sus oportunidades futuras.
En tanto, las capacitaciones docentes del programa se apoyan en enfoques con evidencia científica y en los avances de la neurociencia. En ese sentido, Cornejo detalló que las propuestas priorizan la conciencia fonológica y métodos sistemáticos que avanzan “desde lo más simple hacia lo más complejo”. Además del trabajo dentro del aula, uno de los ejes centrales del proyecto es el fortalecimiento del vínculo entre la escuela y las familias. Por eso, durante el año también se desarrollaron talleres con madres y padres sobre hábitos, rutinas y acompañamiento escolar.
“La educación, el cuidado y la protección de los niños son una responsabilidad compartida”, remarcó la profesional. En esos encuentros se abordaron temas vinculados a la organización familiar, el orden, las emociones y la higiene, entendiendo que son aspectos fundamentales para el desarrollo integral de los chicos.
En el marco del programa se destaca la apertura de los equipos docentes y el compromiso de las comunidades educativas de la Puna. El proceso se transforma en un aprendizaje de doble vía, entendiendo que las profesionales que asisten a la escuela, también aprenden de docentes, directivos y familias con las que interactúan. Para la especialista, uno de los mayores desafíos es sostener este tipo de programas en el tiempo. Si estas experiencias logran continuidad, muchas escuelas rurales pueden convertirse en espacios de referencia e inspiración para otras comunidades de la región. En ese sentido, el accionar y compromiso de Lítica Resources se refuerza al acompañar y hacer posible una tercera edición del programa durante el período lectivo 2026-2027.
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